viernes, 27 de julio de 2012

Nuevo artículo sobre Barrón en La Opinión de Zamora

Publicado un nuevo artículo sobre Barrón en La Opinión de Zamora el 25/06/2012:
El espejo de la vanidad 
  El escultor Eduardo Barrón pintó un autorretrato «de uso personal» al que fue añadiendo todas las dignidades que le eran concedidas 
JOSÉ MARÍA SADIA Miércoles 25 de julio de 2012.laopiniondezamora.es
Eduardo Barrón hizo gala de un humilde origen durante su exigua existencia. Llevaba a orgullo ser el hijo de un zapatero en la Moraleja del Vino de finales del siglo XIX. Amó su dedicación escultórica y su labor en el Museo del Prado, pero guardó un secreto en casa, un espejo en el que mirarse y ver reflejado su otro ego, el que mueve la creación de todo artista. La exposición «Nuevos datos para antiguas obras» que acaba de inaugurar el Museo de Zamora descubre al público ese misterio: un autorretrato de Barrón en el que, vestido de gala, luce todas las dignidades que le fueron concedidas por su producción artística. En el fondo de la pintura, Minerva -diosa de la Cultura y de las Artes- custodia entre sábanas la inspiración del escultor zamorano. La historia es un regalo del Museo de Zamora, que ha colocado una veintena de piezas en su cámara temporal con curiosas anécdotas recuperadas para la ocasión. Allí, el imponente autorretrato de Barrón está flanqueado por la imagen pública del autor, plasmada en dos sobrias pinturas del artista que marcan la juventud y el ocaso del zamorano. La primera de ellas exhibe al joven escultor hacia 1882 y es, quizá, su rostro más conocido tras haber ilustrado la portada del libro «Barrón, un escultor olvidado» que escribió su propio hijo. El conservador del Museo de Zamora, Alberto del Olmo, explica que el director de la Academia de España en Roma, Vicente Palmaroli, le hizo el retrato cuando llegó como becado a la ciudad eterna, donde bebió la cultura clásica. La pieza que figura en el Palacio del Cordón es una copia de aquel original fabricada por el propio Barrón. La otra pintura muestra a un Barrón en plena madurez. El autor fue José Villegas, director del Prado, que realizó la obra en 1911, año de la muerte del artista zamorano. «Son dos retratos sencillos sin ninguna importancia iconográfica, al principio y al final de su vida», asevera Del Olmo. Entre ambos cuadros, esa suerte de espejo de la vanidad. «Es una pintura casi de uso personal en la que Barrón, vestido con el uniforme de gala como jefe de administración civil, exhibe todas las dignidades que había conseguido a lo largo de su vida», detalla el conservador del Museo. Gracias al estudio de Letizia Azcue, jefe de Conservación en el Prado, sabemos cuáles fueron aquellas distinciones. Así, se puede apreciar la cruz de caballero de la Orden de Santiago (1901), la medalla de Alfonso XIII o las encomiendas de Isabel la Católica, Carlos III y Alfonso XII, además de la cruz al mérito militar. Y aquí viene lo más curioso. Barrón nunca dio por terminada una pintura en constante evolución. «Iba pintándose en el pecho nuevas medallas a medida que se las iban concediendo», revela Alberto del Olmo. Así, la pintura es una especie de «cursus honorum» del artista, un retrato en el que Barrón alimenta su propio ego. A solas, el artista y el lienzo ante la mirada oculta de la diosa Minerva. La misma que preside la conversación de yeso entre Nerón y Séneca que reposa a unos metros, en el salón dedicado a Roma, segunda casa de Barrón.

Artículo "El espejo de la vanidad" en LOZ


 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Barrón en el santuario de Loreto [LOZ 16.05.2012]


La familia del artista acerca al papel del zamorano en la basílica italiana 

Miércoles 16 de mayo de 2012 N. S.

 Eduardo Barrón «es un escultor castellano que comparte espacio en el santuario de Loreto, en Italia, con grandes figuras del Renacimiento como Bramantes o Sangallo» gracias al deseo del papa «León XIII que quería que realizara el ornamento principal de la capilla dedicada a España de esa basílica», detalló ayer el sobrino-nieto del artista, Alejandro Belaústegui con motivo de la conferencia «Recuerdos de Barrón. Una donación ejemplar», promovida desde el Museo de Zamora para dar a conocer la aportación de particulares e instituciones a la difusión del patrimonio cultural que realizan los museos.
El estudioso de la obra del artista nacido en Moraleja del Vino centró su exposición en la aportación del zamorano en el templo italiano «por el desconocimiento que se tiene». Para la basílica el escultor realizó la pieza de «San José con el Niño Dios» en 1888, antes de regresar a España, por la mediación «del embajador de España Alejandro Groizard, protector del artista, que le habló al papa León XIII de Barrón e incluso hubo una reunión entre el pontífice y los padres Capuchinos», mencionó Alejandro Belaústegui.
Su último año en Italia Barrón «lo dedicó a realizar la escultura en mármol de Carrara», aportó el sobrino nieto que compara la pieza del zamorano con «San Juan» de Donatello, pero Barrón «transmite paz y serenidad en su obra, pese a tener un tamaño superior al natural». «Apuesta por un santo realista con gran fuerza interior y con una mirada serena y profunda», comentó, mientras que del Niño alabó «los pliegues geométricos de la túnica que recuerdan a los que aparecen en los monjes de Zurbarán». «En su realización Barrón se basó en los cuatro años que pasó en Roma, una época en la que estuvo imbuido del Clasicismo y la cultura del Renacimiento», certificó el experto, quien indicó que el zamorano también decoró casi todo el altar con ricos mármoles de colores, mosaicos, dorados bronces y dos artísticos bajorrelieves. «Es un conjunto realmente desconocido», aseveró.
Por su parte el nieto del artista, Evaristo Muñoz Barrón, precisó que «la añoranza de su tierra marcó a Eduardo Barrón la pauta para hacer la escultura de Viriato» y «hasta que no la vio en Zamora, no descansó. En su interior amaba tanto a su tierra que quería que su obra estuviera en Zamora». Con esa misma filosofía los hijos del artista comenzaron a donar piezas a Zamora hace décadas. «Desde 1963, cuando mi tío se compra un coche, deciden entregar obras como "Las tentaciones de un santo"», figura que se expondrán desde finales de mes en la muestra "Monacatus" de Edades del Hombre en la localidad burgalesa de Oña.
«Una vez que fallecieron los hijos el patrimonio que quedaba diseminado por las casas de la familia decidimos seis nietos traerlo a Zamora en 2004 sin saber realmente lo que conllevaría», atestigua. «Para la familia la donación ha supuesto una satisfacción y un orgullo muy grande, puesto que sabemos que su obra está a buen recaudo y se da a conocer», precisó Muñoz Barrón.
Por otro lado, el Museo de Zamora expone distintas obras cedidas al centro para conmemorar el Día del Donante. Así se pueden observar, entre otras piezas, fotografías de Cirilo Martínez Novillo, un cuadro de José María Mezquita, una obra de Patxi Acevedo o un retrato de Barrón pintado por José Villegas así como la hoja de servicios del escultor.


Alejandro Belaústegui y Evaristo Muñoz Barrón,
 en el Provincial.[LOZ]

Compartir es vivir


 
Por la Biblioteca del Museo de Zamora lunes, 7 de mayo de 2012
Volvemos. Volvemos con la magnífica resaca que nos ha dejado la celebración del Día Internacional del Libro, con sobre todo, el buen sabor de boca que nos ha dejado la primera edición de ciclo “Música entre libros”. Y digo (decimos) primera, deseando que el año que viene podamos repetir plato, además del Bookcrossing y las visitas guiadas.
Pues enlazando celebraciones, el próximo día 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos y el Museo de Zamora, entre otras actividades, está preparando un ciclo de conferencias titulado “COMPARTIR nuestra memoria”, que comenzará mañana, 8 de mayo. En esta primera conferencia de un total de tres, contaremos con la presencia de Leticia Azcue y Sonia Tortajada, restauradoras del Museo Nacional del Prado, que con su conferencia “Museos que comparten: un recuerdo imborrable de Barrón recuperado y restaurado” nos hablarán de la restauración que llevaron a cabo de la obra de Barrón que preside la Sala de Romano del Museo de Zamora.
Seguro que ya muchos han podido disfrutar de la magnífica escultura del escultor zamorano Eduardo Barrón y es ahora una gran oportunidad para conocer el proceso de restauración al que fue sometido ya que se encontraba en un estado de conservación bastante deteriorado. Esa restauración fue llevada a cabo por personal del Museo del Prado, ya que la obra le pertenece y ahora se encuentra en depósito en Zamora, durante, en principio, seis años.
La pieza, realizada en escayola, ha sido durante bastante tiempo el compañero de trabajo de las dos restauradoras, encargadas de hacer los informes previos de estado de conservación, la limpieza, el despejar las zonas policromadas… reconstruyendo, dentro de los criterios de mínima intervención, por ejemplo, los dedos de la mano derecha de Séneca, para lo que se tomó como referencia el boceto original a escala reducida que se conserva en el Museo de Zamora, además de la documentación fotográfica antigua donde aparece la pieza con la mano original. Aquí se pone de manifiesto la estrecha colaboración entre los dos museos, y sobre todo que el resultado del trabajo de restauración se puede disfrutar aquí en Zamora.
Las otras dos conferencias, la siguiente el 15 y la última el 18 de mayo, tienen también el eje central la colaboración, compartir recursos para presentar, ofrecer, mostrar nuestro patrimonio, y una vía para transmitir la memoria colectiva. Así, ejemplo de ello es el gran interés por los familiares de Barrón en mostrar al público la obra de tan magnífico artista, donando en 2004 las obras que tenían en su haber al Museo de Zamora, para que sea posible disfrutar de ellas y así también, asegurar su conservación. Y por otra parte, el último día, las donaciones y depósitos que tienen en la Filmoteca de Castilla y León, donde muchos han depositado allí sus colecciones fotográficas pertenecientes a los archivos de fotógrafos de mediados del siglo pasado.
La idea, entonces, es compartir y transmitir la memoria colectiva que compone el patrimonio cultural, implicando a la sociedad en tan importante tarea.
Las tres conferencias serán el en Salón de Actos del Museo de Zamora, a las 20h, hasta completar el aforo. 



Barrón en Las Edades del Hombre en Oña


Entre las piezas de la Diócesis zamorana destaca una arqueta de la segunda mitad del siglo XIII descubierta en 2010 y que se dará a conocer públicamente por primera vez en el marco de ´Monacatus´
Viernes 11 de mayo de 2012 La Opinión de Zamora

"La aportación de Zamora a la exposición incluye otras cuatro obras de Zamora no diocesanas: una escultura en yeso de Eduardo Barrón, ‘Las tentaciones de un santo’, realizada en 1897 y conservada en el Museo de Zamora"



La provincia aporta 13 piezas, ocho de la Diócesis, a la muestra Edades del Hombre de Oña
Sábado 12 de mayo de 2012