jueves, 10 de mayo de 2012

Ciclo de Conferencias "Compartir nuestra memoria" en el Museo de Zamora

El Museo de Zamora organiza un ciclo de conferencias en el que se presentan ejemplos diversos de la aportación de particulares e instituciones a la difusión del patrimonio cultural que realizan los museos: el depósito de "Nerón y Séneca" de Eduardo Barrón por el Museo Nacional del Prado, la aportación de la familia Barrón a la colección del Museo de Zamora y la labor de la Filmoteca Regional en la conservación y difusión del patrimonio visual de Castilla y León.
La tarea de compartir y transmitir de manera cada vez más amplia la memoria colectiva que constituye el patrimonio cultural es una aspiración que implica a toda la sociedad y se integra decididamente en el lema propuesto por el ICOM para la conmemoración del Día Internacional de los Museos 2012 "Museos en un mundo cambiante. Nuevos retos, nuevas inspiraciones":
  • 8 de mayo, 20,00 h. Leticia Azcue y Sonia Tortajada (Museo Nacional del Prado): "Museos que comparten: un recuerdo imborrable de Barrón recuperado y restaurado".
  • 15 de mayo, 20,00 h. Alejandro Belaústegui y Evaristo Muñoz Barrón (familia Barrón): "Recuerdos de Barrón. Una donación ejemplar".
  • 18 de mayo, 20,00 h. Maite Conesa y Juan Antonio Pérez Millán (Filmoteca de Castilla y León): "La Filmoteca de Castilla y León: un ejemplo de colaboración para rescatar nuestra memoria".
La asistencia a las conferencias es gratuita hasta completar el aforo del salón de actos.

 Fuente: Museo de Zamora

Otros anuncios del mismo ciclo en diferentes medios:

El dia de zamora.es


"Eduardo Barrón y la Semana Santa de Zamora" nuevo artículo de R.Flecha en La Opinion de Zamora



Eduardo Barrón y la Semana Santa de Zamora [LOZ.Viernes 06 de abril de 2012]

En el nuevo artículo del estimado Ricardo Flecha podemos leer:



Eduardo Barrón, estaba destinado a seguir los pasos de su primer maestro y mentor, Ramón Álvarez y comenzar lo que quizá hubiera sido la escuela zamorana de imaginería. Pero el destino le tenía preparado un futuro más interesante, más prolífico en obras y, desde luego, mucho más exitoso.
Tras su paso por Roma, con el reconocimiento nacional a su obra y con taller abierto en Madrid, el entonces obispo de la diócesis zamorana, Tomás Basterra y Cambese, le solicitó muchas veces que se implicara en la realización de un paso procesional para la Semana Santa de Zamora. Barrón, sin declinar el trabajo, pidió por la obra 7.500 pesetas. Nunca realizaría nada para la Pasión zamorana. Siempre decía «?Que lo hagan los jóvenes con poco que hacer y ganas de hacerlo».
Es imposible imaginar cómo hubiese sido una obra realizada por Eduardo Barrón. Pero quizá, todos los que como yo, siempre hemos lamentado la falta de visión de nuestros antepasados en dotar a la Semana Santa de la ciudad de la obra de su mas genial escultor, pudiéramos habernos asombrado del resultado.
Si se esperaba que Eduardo Barrón hubiese seguido los designios trazados por Ramón Álvarez a la hora de realizar un grupo procesional nos equivocaríamos. Si bien Don Ramón fue su primer maestro y así lo mantuvo el escultor cada vez que hablo de sus inicios profesionales, no pudo enseñarle el oficio de escultor y mucho menos influir en su obra.
Recién llegado a Madrid con 18 años, en 1875, a fin de ingresar en la Academia de Bellas Artes, Barrón comenzó a trabajar como aprendiz en un taller de escultura. Primeramente con Elías Martín Riesco, un escultor seguidor de los gustos neoclásicos de Antonio Cánovas, donde seguramente aprendería a tallar la piedra. Más adelante lo hará en el taller de uno de sus profesores, Francisco Bellver.
Francisco Bellver fue para Barrón su maestro. Sin desechar lo que pudo aprender en el taller de Ramón Álvarez, sería con Bellver donde aprendería casi todos los rudimentos del oficio de escultor. Francisco Bellver y Collazos fue un importante escultor español del siglo XIX, de gustos clásicos, pertenecía a una importante familia de escultores valencianos afincados en Madrid. Su obra estuvo centrada en las realización de imagenes religiosas, campo en el que realizó numerosos trabajos destinados a iglesias de España y América. De su producción destacan las realizadas para la localidad de Overa, en Almería: el grupo de la Piedad,Virgen de las Angustias y el Cristo de la Misericordia,
Un estudio más ponderado de la obra de Eduardo Barrón nos llevaría a comprender la influencia que tuvo este escultor, en posteriores trabajos desarrollados por Eduardo Barrón. Y llegar a considerar a este artista, como el verdadero maestro que tuvo, ya que la huella de Francisco Belver, está implícita en toda la obra del escultor zamorano.
Barrón nos dejo pocas obras de imaginería religiosa, casi todas ellas perdidas, como la Virgen de la Piedad realizada para la iglesia de las Agustinas de Madrid, destruida en los sucesos de la Guerra Civil. O la Inmaculada regalada por don Alejandro Groizard al Papa León XIII. De lo poco que ha llegado a nuestros días es la imagen de San Ignacio de Loyola realizada en 1893 para el altar mayor del Monasterio de San Jerónimo en la Universidad Católica de San Antonio de Guadalupe(Murcia). Todas estas obras menores carecen de la declamación romántica que presentan sus esculturas y mantienen las características y una gestualidad formal propia de las imágenes devocionales levantinas, como son tonalidades pastel, el gusto por los dorados en incisión y las policromías a pulimento. Quizá ese modo de trabajar hubiera resultado extraño para quienes esperaban con Barrón, volver a ver procesionar otra vez las obras de Ramón Álvarez.
Sin embargo, Eduardo Barrón contribuyó sin duda en la realización de varias imágenes procesionales de nuestra Semana Santa. Su taller de la madrileña calle de Ferraz, era un punto de referencia de todo escultor zamorano que quisiese desarrollar su labor.
Uno de los primeros en aparecer por él, seguramente para pedirle ayuda, fue su amigo y compañero del taller de Ramón Álvarez, Aurelio de la Iglesia, que seguía sin haber triunfado aún, y después de dar tumbos por Roma se encontraba en Madrid. En 1892, la recién creada Junta de Fomento de la Semana Santa le acababa de encargar la realización de un Cristo en el Sepulcro para la Cofradía del Santo Entierro. Fue Eduardo Barrón, quien empleó sus contactos con el Hospital Universitario de San Carlos, donde ya había trabajado con Ramón Parot en la decoración del aula magna, para que a Aurelio de la Iglesia le permitiesen hacer el vaciado en yeso de un cadáver para llevar a cabo su yacente. La realización del vaciado de un cadáver en el Hospital San Carlos no estaba al alcance de cualquier persona que lo solicitase. Cuenta la historia, no confirmada, que se trató de un muchacho ahogado en el río Manzanares. Aunque para mucha gente siempre ha parecido una anécdota morbosa, la transcripción de volúmenes vivos a madera por medio de un vaciado en escayola era una práctica más que habitual entre los escultores del siglo XIX, sobre todo de los imagineros. Algo que, si se observa detenidamente, se aprecia en muchas de las figuras realizadas por don Ramón Álvarez.
Por desgracia, la obra que nos ha llegado, nada tiene que ver con la que realizó Aurelio de la Iglesia, ya que ésta sufrió dos transformaciones salvajes que alteraron la fisonomía de la imagen. La primera de ellas fue realizada por el escultor Florentino Trapero en 1956, el cual retalla el, según su opinión «abultado pecho de la imagen» suprimiéndole los pelos de las axilas y policromándola de nuevo, con una encarnadura mate al aceite que presenta un tono uniforme, sin apenas veladuras y que nada tenía que ver con la original de la imagen. Fue tal la reforma que la cofradía opinó «que puede decirse que fue hecho de nuevo».
La segunda fue realizada por Julio Mostajo, que cambió el antiguo sudario de tela encolada por uno nuevo, mas rígido, al que sujetó la imagen. Y que si algo nos va a enseñar la historia moderna de las cofradías es que casi nunca, junto con el cargo de directivo de Semana Santa vienen sobreentendidas nociones de arte y gusto estético.
Siguiendo este orden de cosas, apareció por su taller en 1897 otro de los discípulos de Ramón Álvarez, Miguel Torija, que acababa de obtener una medalla de tercera clase en la exposición Nacional con su obra El Corebo Vencedor y había sido pensionado por la Diputación Provincial con una beca que le permitía acudir a Roma. Se encontraba en Madrid, realizando el grupo de El Prendimiento que le había encargado la Junta de Semana Santa de Zamora para la cofradía de la Vera Cruz. Barrón debió de ayudar a Torija y según su hijo, «le decoró el paso».
Habría que estudiar también la influencia que pudo llegar a tener Eduardo Barrón en la realización del paso que desfila con la Vera Cruz. El grupo presenta alguna recomposición posterior a su realización, como la figura de Cristo, realizada más pequeña de lo que requería la estampa final y que fue incrementada treinta centímetros por medio de una elevación de terreno un tanto artificial.
Intentar llegar más lejos, adivinando como hubiera sido una obra realizada por Eduardo Barrón, sería equivocarse. No hay que olvidar que el mundo de la Semana Santa le quedaba muy distante a quien, como Eduardo Barrón, tenía una posición social y artística ganada ya en Madrid y no podía aceptar las actitudes mediocres en el reconocimiento y cicateras en el pago que siempre han mantenido las cofradías de Zamora con sus imagineros. Él era un escultor, nada que ver con los que estaba acostumbrado a tratar aquí en Zamora.

Grupo de El Prendimiento. Cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora. Obra realizada por Miguel Torija.
 
Grupo de El Prendimiento.
Cofradía de la Santa Vera Cruz de Zamora.
Obra realizada por Miguel Torija. [Foto: LOZ]

miércoles, 28 de marzo de 2012

Dos nuevos artículos de A. Belaústegui

Con estos dos artículos se abre una nueva sección que podríamos denominar "Amigos de Barrón" en la que se incluirán referencias a personajes relevantes que tuvieron relación o amistad con E. Barrón.

El primero en artículo "Las pinturas de Padró en el Palacio de la Diputación de Zamora" sobre Ramón Padró y Pedret, aparecido en La Opinión de Zamora el 15.05.2005.

El segundo artículo "Un toresano entre la Diplomacia y el Arte" sobre Vicente Samaniego y Fernandez-Cid,aparecido en La Opinión de Zamora el 26.02.2012.



Nuevas referencias a E. Barrón en internet

Actualizamos los nuevos enlaces a las referencias a E. Barrón aparecidas en Internet en estas últimas fechas:

Artículo "La Escuela de Minas" en el blog "Arte en Madrid" Por Mercedes Gómez.

Artículo sobre Enrique Estevan Santos en Wikipedia.

Agradecimiento por los actos del centenario.


En nombre de toda la familia y herederos de Barrón, deseamos expresar nuestro más efusivo agradecimiento a todas las personas e instituciones que han participado en los diferentes actos de celebración de  este primer centenario de la muerte de Eduardo Barrón, escultor.
En primer lugar a las instituciones con fondos de Barrón: Academia de Bellas Artes de San Fernando, Obra Pía de los Santos Lugares de Jerusalén, Museos de El Prado de Madrid, Zamora, Salamanca y del Romanticismo de Madrid, Ateneo de Madrid, Junta de Castilla y León, Ayuntamientos de Zamora, Medellín (Badajoz), Moraleja del Vino (Zamora), Córdoba y Cádiz, Fundaciones Antonio Maura e Iberdrola, GRACIAS a todos en general por su dedicación incondicional y plena por los diferentes actos que dichas instituciones han tenido a bien celebrar de una manera colectiva o individual.
No podemos olvidar desde el comienzo de las celebraciones desde primeros del mes de febrero al mes de septiembre del presente año con la magna exposición temporal del grupo escultórico “Nerón y Séneca” (tan magníficamente restaurado por el Museo de El Prado de Madrid, con el patrocinio de la Fundación Iberdrola) en la rotonda de Ariadna del Museo de El Prado de Madrid. Así como el ciclo de conferencias ofrecido por dicho Museo a través de los responsables de los departamentos de conservación y restauración de dicho Museo los días 23 de febrero y 23de marzo, del presente año.
De la misma manera agradecemos al Ayuntamiento de Medellín (Badajoz) por los actos celebrados el día 12 de octubre, con la celebración de la fiesta de la Hispanidad en su XXV edición en este año y donde estuvo dedicada en especial a la figura de Eduardo Barrón, por su centenario, autor de la escultura a Hernán Cortés en esa su villa natal. Dicho acto, estuvo igualmente enriquecido con una semana cultural y ciclo de conferencias por diferentes personas de relevancia cultural y  la presencia de familiares (dos nietos y un biznieto), cerrada con un brillantísimo acto de ofrenda floral e homenaje a las banderas de España y países iberoamericanos.
Y en el centro mismo del centenario, los días 22, 23, 24 y 26 de noviembre, los actos programados para tal evento en las ciudades de Zamora, Madrid y Moraleja del Vino (Zamora).
El día 22 de noviembre martes, tuvo lugar en el Museo de Zamora, un acto conjunto coordinado por la Junta Castilla y León, donde los museos de El Prado y de Zamora presentaron a los medios el reciente traslado del grupo escultórico de “Nerón y Séneca” del Museo de  El Prado al de Zamora, y la familia Barrón participó en el homenaje por el centenario del autor. Un acto de extraordinaria brillantez donde representantes de las instituciones de la Junta y Museos de El Prado y Zamora y familia intervinieron dándole una relevancia y emotividad que difícilmente olvidaremos.
El día 23 de noviembre y a las 12 de la mañana, la familia invitó a un acto en el Cementerio de la Sacramental de San Justo de Madrid, donde se encuentra la sencilla y humilde sepultura con los restos del escultor, Eduardo Barrón. Dicho acto de marcado carácter familiar, tuvo una trascendencia y proyección universal, con la asistencia al mismo no solo de la familia, amigos y conocidos, sino también por un nutrido grupo de jóvenes estudiantes de la escuela de Bellas Artes de la ciudad de Zamora, con su profesorado y director al frente, portando una corona de flores, confeccionada por ellos mismos con hojas de laurel y flores de amaranto, símbolos de la inmortalidad y que depositaron junto con un pequeño, saquito conteniendo tierra del pueblo de nacimiento del homenajeado, de Moraleja del Vino, que un estudiante de dicha localidad,  portó y depositó en la sepultura.
Por deseo expreso de la familia, intervino el capellán del cementerio, rezando un responso y dedicando unas palabras a los jóvenes allí congregados de que el homenajeado era una figura a imitar, siendo ellos estudiantes que aspiraban a ejercer las mismas facultades que Barrón tuvo en vida.
Así mismo la ciudad de Zamora estuvo representada por el Concejal de Planificación y gestión de los Servicios de Cultura del Ayuntamiento de Zamora, portando una corona de flores con una dedicatoria en nombre de todos ciudadanos de Zamora que depositaron en su sepultura. El referido representante dirigiéndose a los asistentes elogió la figura de Barrón, como hombre al que imitar que llegó a Madrid prácticamente con lo puesto y con una exigua beca de la Diputación y acabó en la más alta cima como escultor y académico.
En el acto estuvo presente la Televisión Castilla y León (La8), que cubrió la noticia en sus noticiarios, al igual que lo había hecho con los otros actos citados y que emitió un especial sobre el autor al día siguiente: “Eduardo Barrón y el espíritu de Viriato”, que es única referencia videográfica sobre el escultor; desde aquí nuestro agradecimiento a ellos y a la prensa local que ha reflejado dicho actos en sus respectivos medios, con La Opinión-El Correo de Zamora, a la cabeza y que siempre ha sido tan sensible a las noticias referidas al escultor zamorano.
El mismo día 23 de noviembre, por la tarde, tuvo lugar una mesa redonda de conferenciantes en el Ateneo de Madrid, donde se encuentra la escultura de “Adán después del pecado” de Barrón, con un nutrido grupo de asistente y donde los coferenciantes ofrecieron diferentes aspectos de la vida del escultor desde los perspectiva profesional como Conservador de esculturas del Museo de El Prado durante largos años; desde el punto de vista artístico presentando la obra menos conocida del escultor, “San José y el niño Dios” en la Basílica de Nuestra Señora de Loreto en Ancona (Italia) y desde los recuerdos de la vida de familia del autor.
El jueves 24 de noviembre y en la Real Basílica de San Francisco el Grande tuvo lugar el acto de la presentación de la restauracióndel altorrelieve “Santa Eulalia ante Daciano” acto convocado por la propietaria: Obra Pía de los Santos lugares de Jerusalén, y la Fundación Iberdrola, patrocinadora de la restauración.
Esta obra de Eduardo Barrón creada durante su estancia en la Academia de España en Roma, obtuvo distinción honorífica, ha permanecido aislada durante casi un siglo y  en una escalera de acceso en la parte conventual de la Real Basílica de San Francisco  el Grande y por iniciativa y requerimiento de la familia ante la propiedad, y la Orden franciscana, ha sido incorporada a la visita guiada de turismo de dicha Basílica, para que todo el mundo la pueda conocer y contemplar.
Igualmente agradecer al Museo del Romanticismo de Madrid que se sumó a los actos exponiendo la reducción de Viriato que poseen en sus fondos, aunque brevemente durante esa semana, ya que sería deseable que  esa pieza junto con la reducción del Nerón y Séneca, que también obra en su poder,  pudieran exhibirse en la colección permanente del Museo.
Por último el día 26 de noviembre, sábado, en Moraleja del Vino se celebró el nombramiento de “Hijo predilecto” por parte del consistorio de dicho lugar, con la presencia de representantes del Ayuntamiento, convecinos y familiares del escultor, representantes de la Junta, Diputación y Museos; seguidamente se llevó a cabo una mesa redonda, y el descubrimiento de una lápida conmemorativa del escultor y un mural de cerámico realizado magistralmente y donado por Ángel Vicente Pérez, gran ceramista moralejano.
La familia del escultor queremos reiterar nuestro agradecimiento a todas las autoridades y representantes de Instituciones con fondos de Barrón, ciudadanos y amigos que nos han arropado en los actos del aniversario del centenario por la muerte del escultor Eduardo Barrón y deseando que este sea el comienzo de una nueva etapa de reconocimiento de su figura.
 
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Nuevo artículo en el Dominical de La Opinión de Zamora [11.12.2011]: Eduardo Barrón, íntimo

El Barrón más desconocido
El contexto histórico y la personalidad del escultor dejaron huella en las obras más celebradas que salieron de su gubia.

Recuerdo y nostalgia de un escultor olvidado: Eduardo Barrón, íntimo 
(Miguel Ángel Mateos Rodríguez / Eduardo Hernández Rodríguez)

Artículo en el Dominical de La Opinión de Zamora [11.12.2011]: Eduardo Barrón, íntimo